lunes, 12 de mayo de 2008

El mejor coche del mundo no es un Ferrari


El McLaren F1 fabricado en Woking entre 1992 y 1998 fue un coche tremendamente avanzado a su tiempo. Chasis y carrocería de carbono, interior con tres plazas -el conductor en el centro-, sistema de adquisición de datos para conectar el coche a la central por internet, fondo plano y canalizaciones de aire interiores para no necesitar de alerones en su carrocería exterior. Ah! Sus 1.140 kilos de peso -no contaba con airbags, ni ESP, nada de nada- combinabados con uno de los mejores motores de la historia un 6.1 V12 de BMW con 627 CV dieron como resultado al supercoche más ligero. Hasta hace bien poco ostentaba el récord de coche de calle más rápido del mundo con una punta de 386 km/h lograda en el circuito alemán de Ehra-Leissen en 1998. Aunque la versión de calle anunciaba una punta de 370 km/h no se recomendaba a sus propietarios que sobrepasaran los 360 km/h, suficiente para más de uno, ¿no?

1 comentario:

R/T dijo...

Ya te digo!

para mí es EL coche, siempre lo ha sido. Además recuerda que tenía hasta dos maleteros a los lados para llevar el equipaje en unas bolsas de cuero a medida. Otro rato tenemos que hablar del auténtico gurú de toda esta historia: nuestro idolatrado Gordon Murray