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miércoles, 24 de febrero de 2010

Me pareció ver un Mustang... en LA AZOTEA DEL EMPIRE STATE!!



Se lo he visto publicado al amigo Nacho en Microserivos, y me ha dejado flipado; sucedió en 1.965.

Dentro del plan de lanzamiento de las versiones model year 1.966, a la activa gente de marketing de Ford, con el genial Lee Iacocca a la cabeza, se les ocurrió subir un Mustang Hardtop a una de las terrazas.

El punto freak de todo esto, lo pone la gente de buzo en el vestíbulo del rascacielos desmontándolo... ¡para que los trozos cupieran en el ascensor!

Más recientemente, Porsche subió un Panamera a unos no menos impresionantes 94 pisos pero ¡Dentro de un ascensor!. El thinktank ya está moviendo sus hilos en Porsche para que nos cuenten más cosas de semejante chaladura.

Ah! Y en España, recordamos que Hertz y Toyota quisieron subir un Prius a la terraza del Gaudeamus Café. Le preguntaremos al amigo ELcalante si al final se lo subió él mismo al hombro, o llamó a Grúas Sixto con su mítica pluma de sopotomil toneladas.

+ Info (y muy buena): "You better slow that Mustang down: The Mustang history", y en la entrada original en Microsiervos.

jueves, 3 de abril de 2008

Momentos míticos en la historia del cine


Steve McQueen es para muchos uno de los mejores actores de la historia del cine. Los quemados del motor lo idolatramos por sus papeles de tipo duro en películas como Le Mans, Bullit o La Gran Evasión. Una de sus frases míticas es:"Racing is my life. Anything that happens before or after is just waiting". ¡Dios que grande!
Que deciros del instante que precede a la salida de la carrera en Le Mans. Todos los pilotos están esperando en sus prototipos a que caiga la bandera francesa y de pronto se oye el latido del corazón de Steve McQueen, Michael Delaney en el filme. Poco a poco ese latido va acelerándose hasta el momento en el que cae la tricolor y arrancan los motores de los Alfa, Ferrari, Porsche,...
Otra gran escena de Steve McQueen es la persecución que lleva a cabo por las calles de San Francisco con un Ford Mustang Shelby GT390 de 1968 verde persiguiendo a un Dodge Charger R/T negro con los malos. Para mi es la mejor persecución que jamás se ha vivido en la pantalla, aunque las de Ronin no están muy lejos.